Imprimir una hoja a tamaño real en A4 y Letter

Quita el escalado, deja 15 mm de margen, imprime solo en negro y mantén la página de soluciones fuera de la hoja que repartes.

Los dos tamaños de papel se parecen lo bastante como para parecer intercambiables y se diferencian lo bastante como para estropear una impresión. El A4 mide 210 por 297 mm. El Letter mide 216 por 279 mm, es decir, 8,5 por 11 pulgadas. El A4 es unos 6 mm más estrecho y 18 mm más alto, así que no cuadra nada en ninguna de las dos direcciones, y ninguna impresora te avisa: escala, desplaza o recorta e imprime igual.

Ajustar a la página es la opción que te cuesta la hoja, y es la que viene puesta de fábrica en casi todos los diálogos de impresión. Encajar una página A4 en papel Letter la escala a un 94 por ciento, porque 279,4 dividido entre 297 da 0,94. Aunque el papel coincida con el documento, la opción que suele llamarse ajustar al área de impresión sigue encogiendo un 4 por ciento para dejar libre la franja del borde a la que la impresora no llega. La opción que buscas se llama distinta en cada sitio: Tamaño real en Acrobat, Predeterminado dentro de Escala en Chrome, y Escala personalizada puesta en 100 allí donde se pueda escribir un número.

Compruébalo una vez con una regla en vez de fiarte del diálogo. Imprime una sola página y mide la cuadrícula contra el tamaño que aparece impreso en la línea de debajo del título; si una cuadrícula de 120 mm te mide 115, algo está escalando. El escondite habitual es el controlador de la impresora y no la aplicación: un controlador puesto en Letter con un documento puesto en A4 dispara el ajuste en silencio, y hay que poner los dos en el mismo papel antes de que merezca la pena probar nada más.

Los márgenes no son decoración. La mayoría de las impresoras domésticas no imprimen a menos de 3 a 5 mm del borde del papel, y muchas pierden bastante más en cuanto el controlador añade su propia franja de seguridad, así que por debajo de 12 o 13 mm te la estás jugando. Nuestras hojas dejan 15 mm por los cuatro lados exactamente por eso. Una sopa de letras que pierde la columna de la derecha no es una hoja un poco imperfecta: es una hoja en la que una de las palabras ya no se puede encontrar.

Imprime en blanco y negro, y de verdad. En una impresora de inyección, el modo color compone el negro a partir de cian, magenta y amarillo aunque la página no sea más que rayas negras y letras negras, así que un juego de treinta sopas de letras para la clase vacía los cartuchos caros sin ganar nada visible. Elige Escala de grises y, donde el controlador lo ofrezca, solo tinta negra. Una hoja de pasatiempos no tiene información de color que perder: las líneas de la cuadrícula son 0,25 mm de gris y todo lo demás es negro.

La calidad borrador es la única economía que sí te cuesta algo. Una línea de cuadrícula de 0,25 mm impresa en modo borrador se rompe en puntos en muchas impresoras de inyección, y un laberinto cuyas paredes son líneas de puntos se lee peor que uno cuyas paredes son líneas. La calidad normal en escala de grises sale bastante barata; el borrador es para la copia que te quedas tú.

Las soluciones están en la página 2, y esa es la razón para no imprimir a doble cara por inercia. Impresas por detrás, las soluciones están en la hoja de cada niño, y en papel de oficina de 80 gramos se transparentan en cuanto se mira la hoja a contraluz. Pon el intervalo de páginas en 1 para la clase, e imprime la página 2 una sola vez para ti.

Ese mismo campo ahorra papel en vez de gastarlo. Treinta alumnos, solo la página 1, a una cara, son treinta hojas; imprimirlo todo a doble cara por costumbre son sesenta páginas en treinta hojas y treinta soluciones repartidas por error. La casilla del intervalo de páginas está al lado del número de copias en todos los diálogos, y es el único campo que merece la pena rellenar siempre.

La doble cara está bien cuando haces un cuadernillo de varios pasatiempos para un solo niño. Elige voltear por el borde largo para páginas verticales: voltear por el borde corto imprime del revés una página de cada dos, que parece una avería de la impresora y es una opción. Pon las soluciones de todos los pasatiempos en la última hoja en vez de detrás de cada uno, y el cuadernillo funciona como funciona una revista.